"Llegué a programar pizarras. Me quedé porque se usan."
Entré como ingeniera junior hace siete años. Mi primer commit fue una corrección de bug en el corrector ortográfico del módulo de Lenguaje. Tres meses después estaba visitando un colegio en Boyacá viendo a una niña de quinto usarlo.
No conozco otra empresa donde una decisión de producto pueda significar que mañana 4.000 docentes hagan una clase distinta. Esa cercanía entre lo que construyes y lo que pasa en un aula es lo único que me importa.